¿Qué compro cuando compro un DVD?
Las empresas de entretenimiento están ávidas de recibir el dinero de sus clientes, pero éstos a menudo reciben menos que lo que creen estar comprando. Muchas películas y CDs contienen mecanismos diseñados específicamente para limitar el derecho del cliente de disfrutar de aquello por lo que pagó.
Productos mutilados #
Compartir cultura es uno de los pilares de la sociedad, y una de las maneras más comunes de relación entre las personas. Todos y todas damos por sentado que podemos ir a una biblioteca a que nos preste un libro. Todo hombre recuerda haber grabado una selección de canciones de su colección para regalársela a una mujer que amaba. Libros, música y películas están entre los regalos más comunes que nos hacemos entre nosotros. ¿Se imagina Ud. comprar un libro que no se puede prestar? ¿Regalar un CD sin saber si quien lo recibe va a poder escucharlo? ¿Mudarse, y descubrir que tiene que volver a comprar su colección de películas? Peor aún, imagine descubrir que si Ud. encontrara una manera de evitar estas restricciones, no podría hacerlo sin violar la ley. Ahora, imagine que estamos mucho más cerca de esa situación que lo que muchas personas creen: las editoriales, discográficas, distribuidoras de películas y demás están entregando a sus clientes productos deliberadamente degradados, con el único fin de maximizar sus ganancias sin tener en cuenta el impacto de sus acciones en la manera en la que la sociedad comparte la cultura.